jueves, 9 de agosto de 2007

"El poema del ángulo recto", Le Corbusier


B.2 MENTE
Poner en la punta de los dedos
y además en la cabeza una
herramienta ágil capaz de hacer crecer
la cosecha de la invención
librando el camino de espinas
y haciendo la limpieza dará
libertad a vuestra libertad.
Chispa robada del trípode
que alimentan los dioses para
asegurar los juegos del mundo...
¡Matemática!
He aquí el hecho: el reencuentro afortunado
milagroso quizá de un
número entre los números ha
provisto esta herramienta propia de hombres.
Apreciándola el filósofo
ha dicho: "El mal se hará difícil
el bien fácil..."
Su valor se halla en
esto: el cuerpo humano
elegido como apoyo
admisible de los números...
... ¡He ahí la proporción!
la proporción que pone
orden en nuestras
relaciones con
lo circundante.
¿Por qué no?
Poco nos importa
en esta materia
la opinión de la ballena
del águila de las rocas
o de la abeja.
  1. "Soledad sonora", Diego Fernández Magdaleno.

3 comentarios:

Álvaro Fernández Magdaleno dijo...

Le corbusier era impresionante,
Un abrazo.
Álvaro

LüEt: dijo...

Hola!!
bueno, solo LC podria escribir un poema de mates, madre mia, madre mia...jamas creo le encontrare la gracia, segun yo lo unico bello son los fractales...(me refiero a algo q involucre tanto numero)
Aunq prefiero no pensar en q todo es numeros...
Me gusta tu blog, tienes cosas muy interesantes, a ver cuando subes algun tema q toques en piano :)
que ganas de volver a valladolid!!!
jamas pense q echaria de menos esa ciudad...
Un abrazooo
cuidate

Casas dijo...

Le Corbusier es, para mí, el occidental por excelencia no en cuanto a su arquitectura sino por su pensamiento, por lo tanto yo, como adscrito a esta bella herejía propia de la genética, he de decir que él representa lo que más siento y odio de mi percepción... sin duda siempre le admiraré y le vigilaré en la distancia.

Me alegra que hayas elegido este fragmento, me resulta realmente bella la pasión que declara hacia los temas fundamentales de la arquitectura, en los que uno siempre se encuentra (pero tambíen es posible perderse).

Esto me recuerda a una película que te recomiendo (si no la has visto todavía, claro) "Soñadores" de Bernardo Bertolucci, concretamente la escena del mechero.

Un saludo de un habitual. Casas.